Más de 18.000 toneladas de residuos de computadores, pilas, bombillos, medicamentos y plaguicidas han sido aprovechadas por las empresas.

Redacción Medio Ambiente

Colombia generó en un año cerca de 225.847 de toneladas de residuos posconsumo según la ANLA (Autoridad Nacional de Licencias Ambientales), entre pilas, baterías, luminarias y bombillas, medicamentos vencidos –de consumo humano o uso veterinario-, plaguicidas, llantas, aparatos eléctricos y electrónicos, neveras, motores, entre otros.

El manejo adecuado de ellos se ha convertido en un eje fundamental para la sostenibilidad y la economía circular en Colombia. Este tipo de residuos incluye productos y materiales que han cumplido su vida útil y son desechados por el consumidor final. 

Más de 18.000 toneladas de residuos de computadores, pilas, bombillos, medicamentos y plaguicidas son gestionados por empresas debidamente licenciadas en Colombia para actividades de aprovechamiento, valorización o disposición final controlada. La responsabilidad extendida del productor implica que estos asuman la responsabilidad por los impactos ambientales de sus productos a lo largo de su ciclo de vida, desde la extracción de materias primas hasta la disposición final como residuos posconsumo.

Las compañías en Colombia han avanzado al ofrecer soluciones sostenibles, conectándose con los consumidores y abordando problemas actuales como el cambio climático. Esto les ha permitido cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y fortalecer su responsabilidad social, integrándose así en la economía circular. Atica, una empresa destacada en gestión de residuos se especializa en diseñar y operar planes de posconsumo a medida. Esto ayuda a las compañías colombianas a mejorar su reputación y alcanzar objetivos de sostenibilidad. Algunos ejemplos de sus iniciativas incluyen:

Recolección de envases de lubricantes usados: Atica implementa el plan Green Pass en la industria de lubricantes e hidrocarburos, recogiendo envases usados en más de 250 centros en Bogotá, la sabana, Medellín y Montería. Han recuperado 125,000 envases usados, promoviendo la venta sostenible y reciclaje de plásticos posconsumo.

Gestión de residuos sólidos peligrosos en fincas ganaderas y lecheras: Realizan jornadas de recolección en Antioquia y municipios cercanos, evitando la disposición inadecuada de aproximadamente 5,900 kg de residuos peligrosos y reduciendo impactos ambientales.

Recolección de medicamentos vencidos y residuos cortopunzantes: Instalan puntos de captación a nivel nacional para evitar la comercialización ilícita y disposición inadecuada de estos residuos, trasladándolos a su Tecnoparque de Valorización de Residuos para su adecuada incineración y disposición final.

“Tenemos la capacidad de diseñar y operar planos de posconsumo para cualquier empresa colombiana interesada en avanzar en sostenibilidad. Ofrecemos un acompañamiento exhaustivo con un departamento exclusivo de Posconsumo, donde ingenieros verifican las propiedades de los residuos de cada industria y brindan soluciones sostenibles, cerrando el ciclo de vida de los residuos”, dijo Cindy Fernández, coordinadora comercial de posconsumo en Atica.

Plan

EmpAtica ha ampliado su cobertura en Colombia, gestionando la recuperación de envases y empaques de un solo uso en regiones como San Andrés y Cúcuta. Han implementado estrategias de educación ambiental, divulgación en medios y plataformas digitales, y puntos de retorno.

Hasta la fecha, se ha incrementado la captación de envases en un 20% respecto a 2022 y planea cerrar 2023 con más de 2.500 toneladas captadas y aprovechadas, superando el 124% de las metas de todas las empresas participantes, ahorrando recursos naturales.

Con más de 6 millones de botellas PET equivalentes aprovechadas, siguen fomentando la gestión sostenible de envases y empaques, demostrando su compromiso con el medio ambiente y la economía circular.

Siguiente paso

A partir del 7 de julio, Colombia prohibirá la producción y uso de plásticos de un solo uso, como bolsas para frutas y verduras, pitillos, platos, tenedores y cucharas. Esta medida, establecida por la Ley 2232 de 2022, busca reducir gradualmente el consumo y producción de plásticos desechables, promoviendo la sostenibilidad y la economía circular al fomentar la reutilización y el reciclaje de materiales.

La norma prohíbe 14 productos plásticos de un solo uso, con 10 excepciones. Algunos de los productos prohibidos son:

  • Bolsas de punto de pago para embalar, cargar o transportar paquetes y mercancías, excepto las reutilizables o de uso industrial.
  • Bolsas para embalar periódicos, revistas, publicidad y facturas, y en lavanderías para empacar ropa lavada.
  • Envases, empaques, recipientes y bolsas para contener líquidos no preenvasados, para consumo inmediato, para llevar o para entregas a domicilio.
  • Platos, bandejas, cuchillos, tenedores, cucharas, vasos y guantes para comer.
  • Mezcladores y pitillos para bebidas.
  • Soportes plásticos para las bombas de inflar.
  • Soportes plásticos de copitos de algodón o hisopos flexibles con puntas de algodón.
  • Mangos para hilo dental o porta hilos dentales de uso único.
  • Adhesivos, etiquetas o cualquier distintivo que se fije a los vegetales.

Esta medida refleja el compromiso de Colombia con la sostenibilidad y la reducción del impacto ambiental de los plásticos desechables, promoviendo así la transición hacia una economía circular.

Además, un factor clave para el buen manejo del plástico es emplear materias primas 100% recicladas. En este sentido, Atica ha lanzado una iniciativa para certificar que el plástico utilizado en los productos es completamente reciclado. 

La gestión de residuos posconsumo es esencial para la sostenibilidad y la economía circular en Colombia, la invitación es para las empresas colombianas generadoras de estos residuos pueden diseñar y operar su plan posconsumo.

Información tomada de elnuevosiglo.com.co