Luego de días de negociaciones, el Ministerio de Educación, el Pacto Histórico y sectores independientes y de oposición no llegaron a un acuerdo final sobre la reforma a la educación. La suerte del proyecto se definirá a voto limpio en la plenaria del Senado.

El panorama para la reforma a la educación se complicó. Hasta hace unos días el proyecto parecía tener los votos suficientes para ser aprobado por unanimidad en la plenaria del Senado y quedar a punto de ser ley. Sin embargo, con el paro de Fecode, la CUT y ahora el rompimiento de acuerdos políticos, la reforma quedó en un limbo.

Presionado por las protestas del mayor sindicato de maestros y las críticas de sectores políticos de la coalición de Gobierno, el Ministerio de Educación se sentó a concertar otra vez con la independencia y la oposición. La idea era modificar el proyecto para recoger el malestar de los maestros y otras voces del progresismo e intentar con esto dejar una versión final «ni tan allá ni tan acá».

La última reunión tuvo lugar el pasado 12 de junio. Asistieron los senadores David Luna de Cambio Radical, Paloma Valencia del Centro Democrático, Alfredo Deluque del Partido de La U y Germán Blanco del Partido Conservador. Los parlamentarios dialogaron con la bancada del Pacto Histórico y los delegados del Ministerio de Educación.

En el encuentro se lograron algunas concesiones como la de aclarar que la evaluación docente se regulará posteriormente con una ley ordinaria. También se especificó que el Sena mantendrá su autonomía financiera y administrativa. Sin embargo, sobre los puntos más problemáticos no hubo consenso.

Por ello, la coalición de Gobierno decidió radicar una ponencia independiente, distinta a la que se acordó en la Comisión Primera del Senado con los independientes y la oposición.

Por su parte, Cambio Radical, Centro Democrático, La U y los conservadores radicarán la ponencia positiva de la reforma a la educación con las modificaciones que negociaron en días pasados con el Gobierno.

En este escenario, la reforma a la educación se definirá por ‘voto finish’ en la plenaria del Senado. El Gobierno decidió mantener la lealtad ideológica a sus aliados y arriesgar un triunfo que parecía garantizado.

Por: Andrés Mateo Muñoz
Información tomada de cambiocolombia.com